Ningún hombre es una isla

El culto al individuo

Desde los tiempos del Renacimiento, la cultura occidental comenzó a poner su foco en las infinitas posibilidades de desarrollo del hombre, de cada hombre, del individuo. Quizás, en principio, la creencia se limitó a grupos muy pequeños de privilegiados, pero el correr del tiempo extendió esta creencia a otras personas que se vieron a sí mismas tan capaces como cualquier otra: los avances en igualdad social, de género, de raza o credo fueron producto de esta convicción en la potencialidad de cada individuo. Bastaba con creer en uno mismo, y  actuar en consecuencia, cuidando los intereses propios y tratando de alcanzar lo mejor para sí. Esta ideología avanzó hasta convertirse casi en un dogma, un culto: el "individualismo".


Fuente: wordreference.com

Observando con agudeza estas tendencias, el profesor universitario escocés Adam Smith escribió en el siglo dieciocho un libro que sentaría las bases de la doctrina económica imperante hasta nuestros días: "La Riqueza de las Naciones", el 'manual de instrucciones' para entender cómo funciona el liberalismo. En él, Smith nos cuenta que cada individuo actúa en busca de su interés propio, que esta es nuestra naturaleza, y que nadie haría nada que no le reporte algún beneficio. Sin embargo, afirma que nadie puede lograr sus objetivos sin la ayuda de otros, y por lo tanto, trata de interesarlos en su causa brindándoles algún tipo de incentivo. De esta manera, cuando cada uno busca su beneficio personal, termina ayudando a los demás, aún más que si lo hubiera intentado desde el principio. Adam Smith afirma que nadie debe guiarnos al bien común, ya que nuestro egoísmo cuidará de nosotros, y una "mano invisible" nos guiará a ayudar a otros.

En otras palabras, "hacé tu mejor esfuerzo por lograr tus objetivos, y no te preocupes por los demás, porque a medida que progreses, los demás también se verán beneficiados por ello". Existen incontables ejemplos para apoyar esta teoría, y aplicaciones en las más diversas situaciones. No hace falta profundizar en ello.

Las decisiones individuales

Siguiendo con la teoría liberal, la misma afirma que un individuo, para tomar la decisión que más lo beneficie, comparará las aternativas que se le presentan, evaluando sus costos (toda molesta o sacrificio asociada a obtener lo que queremos) y beneficios (toda satisfacción derivada de la decisión tomada). Naturalmente, elegirá la que le presente una mayor diferencia entre ambos, conocida como "relación costo/beneficio".

Ahora, un desarrollo de esta teoría plantea que nuestras decisiones no sólo nos afectan a nosotros, sino también a otras personas, como así también al entorno. Por ello, incorpora la idea de separar los costos y beneficios en privados (nos afectan sólo a nosotros) o sociales (afectan a los demás o al entorno).




Por ejemplo, un emprendedor que decide abrir un nuevo local comercial, deberá asumir una serie de riesgos, y pagar por los recursos que contrate, como empleados o el inmueble (costos privados), pero también privará a otros de la oportunidad de usar ese local, o podría molestar a los vecinos si su actividad genera ruidos o aromas molestos (costos sociales). Por otro lado, podrá poner en práctica su creatividad e iniciativa, y satisfacer sus ambiciones, e incluso obtener dinero por ello (beneficios privados), pero también brindará empleo y productos para la zona en que se establezca (beneficios sociales).

Según esta teoría, cada decisión que tomamos, como individuos o miembros de un grupo u organización, incorpora ambos aspectos. No importa si es una pequeña decisión, como elegir qué desayunar, o algo más complejo, como las políticas inmigratorias europeas.

Sin embargo, también es reconocido por la teoría liberal que está en nuestra naturaleza pensar en los aspectos privados de nuestras decisiones, mientras que requiere esfuerzo e incentivos lograr que nos demos cuenta, y más aún que asumamos, las consecuencias sociales de las mismas. 

La teoría y la práctica

Si la teoría es tan clara, y somos egoístas por naturaleza, pero una "mano invisible" nos hace ayudar a los demás; si con el uso de incentivos y bien guiados, podemos aprender a incorporar a nuestras decisiones egoístas los aspectos sociales, ¿por qué en la práctica se ve tanta desigualdad, tanta desilusión, tanta violencia y tantos conflictos sociales? 

Opino que el problema reside en la raíz misma de la teoría sobre la cual concebimos nuestra vida y nuestra instituciones: el individualismo. Es verdad, es la teoría que mejor refleja nuestra naturaleza, que describe una parte de lo que somos. Pero también es cierto que el ser humano nunca se ha conformado con aceptar su naturaleza ni sus limitaciones. ¿Volaríamos acaso si fuera así? ¿Viviríamos vidas tan largas y plenas? ¿Cuidaríamos de los más débiles?

También está en nuestra naturaleza superarnos, mejorar la situación en la que nos encontramos, y hacerlo junto a otros. Nuestras mayores satisfacciones, nuestros mayores anhelos y nuestra felicidad más plena la alcanzamos en familia, con amigos, en equipo. Una teoría que reconozca nuestra tendencia gregaria, e instituciones tales como empresas, centros educativos, gobiernos, etcétera, que privilegien en su funcionamiento los valores comunitarios por sobre los individuales, son en mi opinión el camino que nos llevaría a una vida en sociedad más armónica, y llena de verdaderas oportunidades de alcanzar los objetivos de cada individuo.


Ningún hombre es una isla, entero por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, 
toda Europa queda disminuida, haya sido un promontorio, 
o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
La muerte de cada hombre me afecta, 
porque formo parte de la humanidad; 
por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas: 
¡doblan por vos!

John Donne

Comentarios

  1. Es sin dudas una grano de arena más! ! Muy bueno Jero . Saludos

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  2. Interesante la temática, Jero. Había empezado a escribir un comentario más largo para abrir un poco el debate, y haciendo un poco de investigación sobre el tema recordé que había un ensayo de F. Hayek que tenía guardado para leer hace tiempo. Me llevé una grata sorpresa cuando comencé a leerlo porque toca la mayoría de los puntos que quería hacer. Se titula "Individualismo: el Verdadero y el Falso". Recomiendo mucho su lectura. Abrazo!

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  3. https://www.youtube.com/watch?v=mL-QaBmeUVA

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